miércoles, 15 de octubre de 2008

YO, Sean James

Tal día como hoy, me morí.

Ahora mismo tendría 130 años. Pero menos mal que me he muerto, porque mi vida era una mierda.

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Día 6 de Junio 1893.


Mis padres han muerto.
Mi tía Evelyn dice que ha sido la neumonía lo que ha acabado con sus vidas. Yo no me lo creo...

Odio a mi tía. Es una fulana alcahueta que solamente se mueve por el dinero, igual que las ratas de cloaca. Una mujer vulgar, no es más que gentuza, ignorante y sin fundamento. No sé muy bien qué ha venido a hacer aquí, tampoco sé cómo sabe tanto sobre la muerte de mis padres. No dejaré que se quede con nada.
Ya que mis egoístas padres me han dejado solo en este mundo, me merezco su fortuna. La veré como mi premio por soportar mi soledad.
A partir de ahora, seré el dueño de la casa. Haré lo que se me antoje.
Mañana, el servicio a la calle.
Finalmente puedo depender de mí mismo. No recibiré órdenes de nadie. Cómo odiaba que me contradijesen. He dejado de hacer tantas cosas por culpa de esos infieles e irrespetuosos seres tan insignificantes llamados lacayos, esos que se atrevían a ordenarme a mí, a MÍ, lo que debía hacer.
Y esa muerta de hambre ya puede buscar un sitio donde dejar tirada su poca clase. Yo no pienso mantenerla con mi dinero.
Ahora voy a dejar de escribir.

Tengo que enterrar a mis progenitores.